Lo consiguieron, me dejaron sin palabras. Todos esos regalos provienen de una misma persona a más de 7.000 kilómetros de distancia, una persona que ya durante bastantes años me ha demostrado ser más atenta, detallista, y sobretodo cercana que muchas otras de las que pululan a mi alrededor.
Y eso sin tan siquiera conocernos físicamente.
Como si eso importara. Internet me demostró que no.
En serio, no me emociono porque soy demasiado machote, y hasta entiendo que a veces la jefa (mi *glub* señora) bromee con ponerse celosa ¡Todo esto suena tope maricón! Pero joder ¿Habéis llegado a ver eso? ¡Nada menos que el Secret of the Magic Crystals! ¡Caballos y ponis! ¡Y unicornios también! AHORA SÉ QUE EL JUEGO PERFECTO EXISTE.
¿No es para emocionarse? =´)
Para mi amante en la sombra: TREINTA Y CINCO MILLONES DE GRACIAS.



















